muchos masones dedicados a fruslerías tales como la alquimia o la evocación de espíritus. Otros, de nuevo, buscan revivir los * * *.
Falk replies that although the great secrets of Freemasonry cannot be revealed by any man even if he wished it, one thing, however, has been kept dark which should now be made public, and this is the relationship between the Freemasons and the * * *. "The * * * were in fact the Freemasons of their time."
Parece probable por el contexto y por las referencias de Falk a sir Christopher Wren como el fundador de la Orden moderna, que los asteriscos denoten a los Rosacruces.
Sin embargo, el punto más interesante de estos diálogos es la insinuación que Falk hace constantemente de que hay algo detrás de la masonería, algo mucho más antiguo y de miras mucho más amplias que la Orden que hoy lleva este nombre; los masones modernos, en su mayor parte, solo "están jugando a serlo".
Así, cuando Ernst se queja de que no se ha alcanzado la verdadera igualdad en las logias, ya que no se admite a los judíos, Falk observa que él mismo no asiste a ellas, que la verdadera masonería no existe en las formas externas: «Una logia guarda la misma relación con la masonería que una iglesia con la fe».
En otras palabras, los verdaderos iniciados no aparecen en escena.