acusación de haber atentado contra la vida del Rey.
Todos los detalles extraordinarios de estos acontecimientos han sido descritos recientemente en el libro de Madame Latour, donde se muestra la íntima conexión entre los envenenadores y los magos. En opinión de los contemporáneos, no se trataba de individuos aislados:
"Sus métodos eran demasiado seguros, la ejecución de sus crímenes demasiado hábil y demasiado fácil para que no hubieran pertenecido, directa o indirectamente, a toda una organización de criminales que preparaban el terreno y estudiaban el método de dar al crimen la apariencia de enfermedad, de formar, en una palabra, una escuela."<sup></sup>
El autor de la obra aquí citada establece un paralelismo interesante entre esta organización y el tráfico moderno de cocaína, y continúa describiendo los tres grados en los que se dividía:
- en primer lugar, los Jefes, hombres cultos e inteligentes, que entendían de química, física y casi todas las ciencias útiles, «consejeros invisibles pero supremos, sin los cuales los hechiceros y adivinos habrían sido impotentes»; *