ceremonias de evocación infernal descritas por Eliphas Lévi leemos: «Es menester profanar las ceremonias de la religión a la que uno pertenece y pisotear sus símbolos más sagrados». Esta práctica encontró su punto álgido en la profanación del Santo Sacramento. La hostia consagrada se daba como alimento a ratones, sapos y cerdos, o se denigraba de maneras indescriptibles. Una descripción repugnante de la Misa Negra puede encontrarse en el libro de Huysmans Là-bas. Es innecesario transcribir aquí los detalles abquisitos. Basta, pues, con mostrar que este culto tuvo una existencia muy real, y si aún queda alguna duda al respecto, la vida de Gilles de Rais aporta pruebas documentales de los resultados visibles de la magia negra en la Edad Media.
Gilles de Rais nació en Machecoul, en Bretaña, hacia el año 1404.
El primer periodo de su vida fue glorioso; compañero y guía de Juana de Arco, llegó a ser mariscal de Francia y se distinguió por muchas hazañas de valor. Pero tras disipar su inmensa fortuna, en gran parte en ceremonias de la Iglesia llevadas a cabo con la más salvaje extravagancia, fue conducido a estudiar la alquimia, en parte por curiosidad y en parte como medio para restaurar sus finanzas arruinadas. Al enterarse de que Alemania e Italia eran los países donde la alquimia florecía, contrató a italianos a su servicio y fue arrastrado gradualmente hacia la región más