los verdaderos Hermanos de la Rosa-Cruz.
Esta Orden, descrita habitualmente como los Hermanos Asiáticos, cuyo centro estaba en Viena y cuyo líder era un tal barón von Eckhoffen, se dice que fue una continuación de los «Hermanos de la Cruz de Oro y Rosada», un renacimiento de los rosacruces del siglo XVII organizado en 1710 por un sacerdote sajón, Samuel Richter, conocido como Sincerus Renatus.
Sin embargo, los verdaderos orígenes de los Hermanos Asiáticos son oscuros y apenas existe literatura sobre el tema en este país. Su título adicional de «los Caballeros y Hermanos de San Juan el Evangelista» sugiere una inspiración joanita y era claramente una impostura, ya que incluían a judíos, turcos, persas y armenios.
De Luchet, que como contemporáneo estaba en posición de adquirir información de primera mano, describe así la organización de la Orden, la cual, como se verá, era enteramente judaica.
"La dirección superior se llama el pequeño y constante Sanedrín de Europa. Los nombres de aquellos empleados por los cuales se ocultan de sus inferiores son hebreos. Los signos del tercer grado principal (es decir, el de los Rosa-Cruz) son Urim y Tumim... La Orden posee los verdaderos secretos y las explicaciones, morales y físicas, de los jeroglíficos de la muy venerable Orden de la Francmasonería."
El iniciado tenía que jurar absoluta sumisión y obediencia inquebrantable a las leyes de la Orden y seguir sus preceptos ciegamente