judío, reunido en Polonia en 1631, ordenó que los pasajes ofensivos fueran suprimidos de nuevo, pero —según Drach— debían ser reemplazados por círculos que los rabinos debían rellenar oralmente al dar instrucción a los jóvenes judíos.
Después de esa fecha, el Talmud fue cuidadosamente expurgado durante un tiempo, de modo que para descubrir su forma original es aconsejable remontarse al Talmud veneciano de 1520, antes de que se hiciera omisión alguna, o consultar una edición moderna. Pues ahora que los judíos ya no temen a los cristianos, se dice que todos estos pasajes han sido restituidos y no se intenta, como en la Edad Media, demostrar que no se refieren al Fundador del cristianismo.
Así la Jewish Encyclopædia admite que las leyendas judías sobre Jesús se encuentran en el Talmud y el Midrash y en "la vida de Jesús (Toledot Yeshu) que se originó en la Edad Media. Es la tendencia de todas estas fuentes menospreciar la persona de Jesús atribuyéndole un nacimiento ilegítimo, magia y una muerte vergonzosa."
La última obra mencionada, el Toledot Yeshu, o el Sepher Toldos Jeschu, descrita aquí como originaria de la Edad Media, pertenece probablemente en realidad a una época muy anterior.
Eliphas Lévi afirma que «el Sepher Toldos, al que los judíos atribuyen una gran antigüedad y que ocultaron a los cristianos con tales precauciones que este libro fue durante mucho tiempo inhallable,