rusa estaba impregnada de superstición, y se fomentaba la presencia de magos profesionales y charlatanes de toda laya. * Las clases altas de Alemania en el siglo XVIII demostraron ser igualmente susceptibles a los atractivos de lo sobrenatural, y los príncipes deseosos de una vida prolongada o de mayor poder persiguieron con avidez la búsqueda de la Piedra Filosofal y del «Elíxir de la vida», y evocaron espíritus bajo la dirección de ocultistas a
En Francia, el ocultismo, reducido a un sistema, adoptó las formas externas de la masonería como fachada para la propagación de sus doctrinas. Fue en 1754 cuando Martines de Pasqually (o Paschalis), un masón Rosacruz, fundó su Orden de los Élus Cohens (Sacerdotes