que habían habitado el hemisferio occidental y que habían sido los predecesores de los iniciados egipcios.
Le Plongeon, however, places this early seat of the mysteries still further West than the Atlantic Ocean, in the region of Mayax and Yucatan.
Bacon further relates that this tradition was preserved in its pure form by certain of the Jews, who, whilst accepting the Cabala, rejected its anti-Christian tendencies.
Así, en esta isla de Bensalem, hay judíos «de una disposición muy diferente a la de los judíos de otras partes. Pues mientras que ellos odian el nombre de Cristo y abrigan un rencor secreto e innato contra el pueblo entre el que viven; estos, por el contrario, atribuyen a nuestro Salvador muchos títulos elevados», pero al mismo tiempo creen «que Moisés, mediante una Cábala secreta, ordenó las leyes de Bensalem que ahora usan, y que cuando el Mesías viniera y se sentara en Su trono en Jerusalén, el Rey de Bensalem se sentaría a Sus pies, mientras que los demás reyes se mantendrían a gran distancia».
Este pasaje es de particular interés por mostrar que Bacon reconocía la divergencia entre la antigua tradición secreta descendida de Moisés y la pervertida Cábala judía de los rabinos, y que era perfectamente consciente de la tendencia, incluso entre los mejores judíos, a volcar la primera en favor de los sueños mesiánicos.
Mrs. Pott, que en su obra *Francis Bacon