para poder rastrear el curso posterior de la tradición secreta anticristiana en la cual, como veremos, se ha perpetuado hasta nuestros propios días.
Brevemente, pues, el Toledot Yeshu relata con los detalles más indecentes que Miriam, una peluquera de Belén, prometida a un joven llamado Jochanan, fue seducida por un libertino, José Panther o Pandira, y dio a luz a un hijo a quien llamó Johosuah o Jeschu.
Según los autores talmúdicos de la Sota y el Sanedrín, Jeschu fue llevado en su infancia a Egipto, donde fue iniciado en las doctrinas secretas de los sacerdotes y, a su regreso a Palestina, se entregó a la práctica de la magia.
El Toledot Yeshu, sin embargo, añade que al llegar a la edad varonil Jeschu supo el secreto de su ilegitimidad, a causa de lo cual fue expulsado de la Sinagoga y se refugió durante un tiempo en Galilea.
Ahora bien, había en el Templo una piedra sobre la cual estaba grabado el Tetragrámaton o Schem Hamphorasch, es decir, el Nombre Inefable de Dios; esta piedra había sido encontrada por el rey David cuando se preparaban los cimientos del Templo y fue depositada por él en el Santo de los Santos. Jeschu, sabiendo esto, vino de Galilea y, penetrando en el Santo de los Santos, leyó el Nombre Inefable, el cual transcribió en un trozo de pergamino y ocultó en una incisión bajo