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nydus/Paradise LostPublic
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Libro VII

conocer. Mas el conocimiento es como el alimento, y no requiere menos su templanza sobre el apetito, para saber con medida lo que la mente bien puede contener; pues de otro modo oprime con el hastío, y pronto convierte la sabiduría en locura, como el alimento en viento.

“Sabe pues que después que Lucifer del Cielo (así llamadle, más brillante un tiempo entre la hueste de los Ángeles que esa estrella entre las estrellas) cayó con sus legiones flamígeras a través del Abismo en su morada, y el gran Hijo regresó victorioso con sus Santos, el omnipotente Padre Eterno desde su trono contempló su multitud, y a su Hijo habló de este modo:

“ ‘Al menos nuestro envidioso enemigo ha fracasado, el cual pensó que todos eran rebeldes como él; con cuya ayuda confiaba en haberse apoderado de esta inaccesible y excelsa fortaleza, sede de la Divinidad suprema, de la que fuimos desposeídos, y arrastró al engaño a muchos cuyo puesto, que aquí ya no se conoce, ocupaban: sin embargo, la gran mayoría, lo veo, ha conservado su puesto; el Cielo, aún populoso, retiene número suficiente para poseer sus reinos, aunque amplios, y para frecuentar este excelso templo con los ministerios debidos y los ritos solemnes. Mas para que su corazón no se ensalce por el daño ya causado, al haber despoblado el Cielo —mi daño neciamente estimado—, puedo reparar tal detrimento, si es detrimento perder a los perdidos por sí mismos, y en un momento crearé otro mundo, a partir de un solo hombre una raza de hombres innumerables, para que habiten allí, no aquí, hasta que, elevados por grados de mérito, se abran por fin el camino hacia aquí arriba, puestos a prueba en una larga obediencia, y la Tierra sea cambiada en Cielo, y el Cielo en Tierra, un solo reino, alegría y unión sin fin. Entre tanto, habiten holgadamente, oh Poderes del Cielo; y tú, mi Verbo, Hijo engendrado, por ti ejecuto esto; ¡habla tú, y que sea hecho! Mi Espíritu tutelar y mi poder envío contigo; sal en tu carro, y ordena que el Abismo dentro de los límites señalados sea Cielo y Tierra; sin límites es el Abismo, porque yo soy quien llena lo infinito; ni vacuo es el

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