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nydus/Paradise LostPublic
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Libro IX

pero su prohibición más te ensalza, al tiempo que infiere el bien que tú comunicas, y nuestra necesidad; pues un bien desconocido sin duda no se posee, o poseído y aun desconocido, es como si no se poseyera en absoluto.

Y en plata limpia, pues, ¿qué se lo prohíbe saber? ¡Nos prohíbe el bien, nos prohíbe ser sabios! Tales prohibiciones no atan. Mas si la muerte nos ata con lazos postreros, ¿de qué sirve entonces nuestra libertad interior? ¡El día en que comamos de este fruto hermoso, nuestra sentencia es que moriremos!

¿Cómo muere la Serpiente? Él ha comido y vive, Y conoce, y habla, y razona, y discierne, Irracional hasta entonces. ¿Para nosotros solos Fue inventado la muerte? ¿O a nosotros negado Este alimento intelectual, reservado a las bestias? Para las bestias parece; mas esa única bestia que primero Ha probado no envidia, sino que trae con alegría El bien que le ha cabido, autor insospechado, Amigo del Hombre, lejos de engaño o doblez.

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