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nydus/Paradise LostPublic
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Libro IX

esquivado o temido por nosotros? que más bien doble honor ganamos de su conjetura probada falsa, hallamos paz interior, favor del Cielo, nuestro testigo, por el suceso. ¿Y qué son fe, amor, virtud, sin asediar solos, sin ayuda exterior sostenidos? No sospechemos pues de nuestro feliz estado dejado tan imperfecto por el Creador sabio, como para no estar seguros, solos o combinados. Frágil es nuestra felicidad, si esto es así, y el Edén no sería el Edén, así expuesto.”

A quien así Adán con fervor respondió:

“Oh Mujer, lo mejor es cuanto el gusto de Dios dispuso; su mano creadora nada imperfecto ni falto dejó de cuanto hizo, y mucho menos al Hombre, ni a nada que afianzar pudiera su feliz estado, a salvo de fuerza ajena: dentro de sí radica el peligro, mas cabe en su poder; sin su voluntad no hay daño que sufra. Mas Dios libre dejó el arbitrio; pues cuanto la Razón obedece es libre, y ella recta fue hecha, mas mandóle bien guardarse, y siempre erguida, no sea que, por algún bien de hermosa apariencia sorprendida, falso dicte, y al arbitrio mal informe de hacer lo que Dios expresamente ha prohibido.

No el recelo entonces, sino el tierno amor, impone Que te amoneste a menudo, y me amonestes tú. Firmes subsistimos, mas con posibilidad de desviarnos, Ya que la Razón no es imposible que halle Algún objeto especioso sobornado por el enemigo, Y caiga en el engaño sin advertirlo, Si no guarda la más estricta vigilancia, como fue advertida.

No busques, pues, la tentación, que evitar sería mejor, y más probable si de mí no te apartas: la prueba vendrá sin ser buscada. ¿Quieres probar tu constancia? Prueba primero tu obediencia; lo otro, ¿quién puede saberlo, al no verte tentada, quién dar fe de ello?

Pero si piensas que una prueba no buscada puede hallarnos más seguros de lo que advertida pareces, ve; pues tu estancia, nada libre, más te ausenta; ve en tu nativa inocencia, confía en lo que tienes de virtud, revócalo todo; pues Dios hacia ti ha hecho su parte; haz la tuya».

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