“Así cantaban, y el Empíreo resonó con aleluyas. Así se guardaba el Sábado.
Y juzga ya cumplida tu demanda, la que pidió cómo este mundo y faz de las cosas empezó, y lo que antes de tu memoria fue hecho desde el principio, para que la posteridad, por ti informada, lo sepa. Si otra cosa buscas que no exceda la medida humana, habla».