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nydus/Paradise LostPublic
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Libro IV

madrastra; ni donde los reyes abisinios guardan su linaje, el monte Amara, aunque este por algunos tenido por el verdadero Paraíso, bajo la línea etíope junto a la fuente del Nilo, cercado de roca luciente, de un día entero de jornada en alto, mas harto remoto de este jardín asirio, donde el Demonio vio sin deleite todo deleite, toda especie de criaturas vivientes, nuevas a la vista y extrañas.

Dos, de muy noble forma, erguidos y altos, con divina altitud, de honor revestidos, en desnuda majestad parecían señores de todo, y dignos lo parecían; pues en sus rostros divinos brillaba la imagen de su glorioso Hacedor, verdad, sabiduría, santidad severa y pura— severa, mas puesta en verdadera libertad filial, de donde nace la verdadera autoridad en los hombres; aunque ambos no iguales, como su sexo no parecía igual: pues él para la contemplación y el valor formado, ella para la suavidad y la dulce gracia atractiva; él sólo para Dios, ella para Dios en él.

Su alta y amplia frente y su sublime mirada anunciaban absoluto dominio; y bucles jacintos pendían varoniles en torno a

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