espíritu maligno se encuentre allí haciendo algún daño a Adán o a Eva durmientes: allí lo hallan junto al oído de Eva, tentándola en un sueño, y lo llevan, aunque de mala gana, ante Gabriel; interrogado por este, responde con desdén, se prepara para resistir, pero, impedido por una señal del Cielo, huye del Paraíso.
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El argumento
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