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nydus/Paradise LostPublic
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Poema 12

Así él muere, mas pronto resucita; La muerte sobre él ningún poder Por mucho tiempo usurpará; antes que la tercera luz del alba Retorne, las estrellas matutinas le verán levantarse De su tumba, fresco como la luz del alba, Tu rescate pagado, que al Hombre de la Muerte redime, Su muerte por el Hombre —a cuantos la vida ofrecida No descuiden, y el beneficio abracen Por la fe no vacía de obras. Este acto divinal Anula tu condena, la muerte que habrías debido morir, En el pecado por siempre perdido de la vida; este acto Magullará la cabeza de Satanás, aplastará su fuerza, Derrotando al Pecado y a la Muerte, sus dos principales brazos, Y clavará mucho más hondo en su cabeza sus aguijones De lo que la muerte temporal magullará el talón del Vencedor, O el de aquellos a quienes redime —una muerte semejante al sueño, Un apacible transporte hacia la vida inmortal.

Ni tras la resurrección permanecerá él más tiempo en la Tierra que ciertos plazos para aparecer ante sus discípulos, hombres que en su vida le siguieron aún; a ellos dejará el encargo de enseñar a todas las naciones lo que de él aprendieron y su salvación, a los que en él creyeren bautizando en la corriente caudalosa⁠—el signo de lavarlos de la culpa del pecado a una vida pura, y con la mente preparada, si así ocurriese, para una muerte como aquella que el Redentor murió. A todas las naciones enseñarán; pues desde ese día no solo a los hijos de las entrañas de Abrahán la salvación será predicada, sino a los hijos de la fe de Abrahán doquier por el mundo; así en su simiente todas las naciones serán benditas.

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