espacio, aunque yo, inircunscrito, me retire, y no despliegue mi bondad, que es libre de actuar o no: la Necesidad y el Azar no se acercan a mí, y lo que yo quiero es el Hado’ ”.
Así habló el Todopoderoso, y a lo que habló su Verbo, la Divinidad Filial, dio cumplimiento.
Inmediatos son los actos de Dios, más raudos Que el tiempo o el movimiento, pero a los oídos humanos No pueden ser contados sin el proceso del habla, Contados de modo que la noción terrenal pueda recibirlos.
Gran triunfo y regocijo hubo en el Cielo, Cuando se oyó declarar la voluntad del Omnipotente; Gloria cantaron al Altísimo, buena voluntad A los futuros hombres, y en sus moradas paz; Gloria a Aquel cuya justa ira vengadora Había expulsado al impío de su presencia Y de las habitaciones de los justos; a Él Gloria y alabanza cuya sabiduría había ordenado Crear el bien a partir del mal; en lugar De