lleno de hidrógeno. Cuando el frasco cubre el orificio del tubo conductor de gas (y no antes, ya que de otro modo podría producirse una explosión), se abre la llave del gasómetro, y el oxígeno fluye hacia el hidrógeno y es encendido por las chispas. La llama obtenida es similar a la formada por la combustión del hidrógeno en el oxígeno.30 De esto se desprende claramente que la llama es el lugar donde el oxígeno se combina con el hidrógeno; por lo tanto, se puede obtener tanto una llama de oxígeno en combustión como una llama de hidrógeno en combustión.
Si en vez de hidrógeno se emplea cualquier otro gas combustible —por ejemplo, gas de hulla ordinario—, el fenómeno de la combustión será exactamente el mismo, solo que se obtendrá una llama brillante y los productos de la combustión serán diferentes. Sin embargo, como el gas de hulla contiene una cantidad considerable de hidrógeno libre y combinado, también formará una cantidad considerable de agua en su combustión.
Si se mezcla hidrógeno con oxígeno en la proporción en que forman agua —es decir, si se toman dos volúmenes de hidrógeno por cada volumen de oxígeno—, entonces la mezcla será la misma que la obtenida por la descomposición del agua mediante una corriente galvánica: gas detonante.