Cabe señalar que el areómetro de Baumé está graduado tomando una solución al 10 p. c. de cloruro de sodio como 10° en la escala y, por lo tanto, da aproximadamente el porcentaje de sal en una solución.
La sal común es algo soluble en alcohol,23 pero es insoluble en éter y en aceites.
La sal común da muy pocos compuestos24 (sales dobles) y estos se descomponen con muchísima facilidad: asimismo, se descompone con gran dificultad y su disociación es desconocida.25
Pero se descompone fácilmente, tanto fundida como en disolución, por la acción de una corriente galvánica. Si la sal seca se funde en un crisol y se hace pasar a través de ella una corriente eléctrica sumergiendo en la misma electrodos de carbón o platino (el electrodo positivo es de carbón y el negativo de platino o mercurio), esta se descompone: el gas sofocante, cloro, se libera en el polo positivo y el sodio metálico en el polo negativo.
Ambos actúan sobre el exceso de agua en el momento de su desprendimiento; el sodio desprende hidrógeno y forma sosa cáustica, y el cloro desprende oxígeno y forma ácido clorhídrico y, por consiguiente, al hacer pasar una corriente a través de una disolución de sal común no se obtendrá sodio metálico, sino que en el polo positivo aparecerán oxígeno, cloro y ácido clorhídrico, y en el polo negativo, hidrógeno y sosa cáustica.26
Así pues, la sal, al igual que otras sales, se descompone por la acción de una corriente eléctrica en un metal y un haloide (Capítulo III). Naturalmente, como todas las demás sales, puede formarse a partir de la base y el ácido correspondientes con separación de agua. De hecho, si mezclamos sosa cáustica (base) con ácido clorhídrico (ácido), se forma sal de mesa, NaHO + HCl = NaCl + H2O.
Con respecto a las descomposiciones dobles del cloruro de sodio, debe observarse que son de lo más variadas y sirven como medio para obtener casi todos los demás compuestos de sodio y cloro.
Las descomposiciones dobles del cloruro de sodio se basan casi exclusivamente en la posibilidad de que el metal sodio sea intercambiado por hidrógeno y otros metales. Pero ni el hidrógeno ni ningún otro metal pueden desplazar directamente al sodio del cloruro de sodio. Esto daría lugar a la separación de sodio metálico, el cual desplaza por sí mismo al hidrógeno y a la mayoría de los demás metales de sus compuestos, y no es, hasta donde se sabe, separado nunca por ellos. El reemplazo del sodio en el cloruro de sodio por hidrógeno y diversos metales solo puede tener lugar mediante la transferencia del sodio a alguna otra combinación. Si el hidrógeno o un metal, M, se combinan con un elemento X, entonces tiene lugar la descomposición doble NaCl + MX = NaX + MCl. Tales descomposiciones dobles ocurren bajo condiciones especiales, a veces de forma completa y a veces solo parcialmente, tal como nos esforzaremos por explicar. Con el fin de familiarizarnos con las descomposiciones dobles del cloruro de sodio, seguiremos los métodos empleados en la práctica para obtener compuestos de sodio y de cloro a partir de la sal común. Para este propósito, describiremos primero el tratamiento del cloruro de sodio con ácido sulfúrico para la preparación de ácido clorhídrico y sulfato de sodio. A continuación, describiremos las sustancias obtenidas a partir del ácido clorhídrico y del sulfato de sodio.