El anhídrido carbónico (o ácido carbónico o dióxido de carbono, CO2) fue el primero de todos los gases en distinguirse del aire atmosférico. Paracelso y Van Helmont, en el siglo XVI, sabían que al calentar piedra caliza se separaba un gas particular, que también se forma durante la fermentación alcohólica de soluciones sacarinas (por ejemplo, en la fabricación de vino); sabían que era idéntico al gas producido por la combustión del carbón vegetal y que en algunos casos se encuentra en la naturaleza. Con el tiempo se descubrió que este gas es absorbido por los álcalis, formando una sal que, bajo la acción de un ácido, vuelve a producir este mismo gas. Priestley descubrió que este gas existe en el aire, y Lavoisier determinó su formación durante la respiración, la combustión, la putrefacción y durante la reducción de los óxidos de metales por medio de carbón vegetal; determinó su composición y demostró que solo contiene oxígeno y carbono. Berzelius, Dumas con Stas y Roscoe determinaron su composición, demostrando que contiene doce partes de carbono por treinta y dos de oxígeno. La composición en volumen de este gas se determina a partir del hecho de que durante la combustión del carbón vegetal en el oxígeno, el volumen permanece inalterado; es decir, el anhídrido carbónico ocupa el mismo volumen que el oxígeno que contiene, lo que significa que los átomos de carbono están, por decirlo así, encajados entre los átomos de oxígeno. O2 ocupa dos volúmenes y es una molécula de oxígeno ordinario; CO2 ocupa asimismo dos volúmenes y expresa la composición y el peso molecular del gas. El anhídrido carbónico existe en la naturaleza, tanto en estado libre como en los compuestos más variados. En estado libre está contenido siempre (Capítulo V.) en el aire y, en disolución, en todo tipo de aguas. Se desprende de los volcanes, de las
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CAPÍTULO IX COMPUESTOS DE CARBONO CON OXÍGENO Y NITRÓGENO
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