estuviera más desaprovechado que si me quedara en casa. Pero te ruego que no pienses que estoy tan empeñado en ir como para vacilar por UN SOLO MOMENTO, si creyeras que tras un breve período ibas a seguir sintiéndote incómodo.
Debo insistir de nuevo en que no creo que esto me incapacite en el futuro para llevar una vida ordenada. De veras espero que esta carta no os cause mucha inquietud. La enviaré mañana por la mañana en el carro; si os decidís de inmediato, ¿me enviaréis una respuesta al día siguiente por el mismo medio? Si esta carta no os encontrare en casa, espero que contestéis tan pronto como os sea posible.
No sé qué decir de la bondad del tío Jos; jamás podré olvidar cómo se interesa por mí.
Créeme, querido padre,
Tu afectísimo hijo,
CHARLES DARWIN.
[A continuación se incluye la lista de objeciones a las que se hace referencia en la siguiente carta:—
- Poco honorable para mi reputación como clérigo en el futuro.
- Un plan alocado.
- Que debieron de haber ofrecido a muchos otros antes que a mí el puesto de Naturalista.
- Y de que no sea aceptada debe haber alguna objeción grave contra la embarcación o la expedición.
- Que nunca más volvería a llevar una vida estable en el futuro.
- Que mis alojamientos serían de lo más incómodos.