explica lo que le había asombrado, a saber, grandes bloques (y algunos pulidos) de esquisto micáceo, cuarzo, arenisca, etc., algunos incrustados, y algunos a 40 y 50 pies por encima del nivel del mar, de modo que había deducido que no habían sido traídos como lastre. ¿No es esto hermoso?
El tratamiento de agua me ha hecho algo de bien, pero hoy [no] soy como para presumir de nada, así que adiós.
Mi querido amigo, suyo, C.D.
CHARLES DARWIN A C. LYELL.
Moor Park, Farnham, 26 de abril [1858].
Mi querido Lyell,
He venido aquí por una quincena de hidropatía, pues mi estómago, debido al trabajo constante, había llegado a un estado horrendo. Le estoy sumamente agradecido por haberme enviado la interesante carta de Hartung.