CHARLES DARWIN A J.D. HOOKER. Down, 11 de mayo [1855].
Mi querido Hooker,—Acabo de recibir tu nota. Me alegro sincera y de todo corazón por la noticia (El nombramiento de Sir J.D. Hooker como subdirector de los Reales Jardines de Kew.) que contiene, y mi mujer también. Aunque los ingresos son escasos, espero que la seguridad sea satisfactoria para ti y para la señora Hooker. Dado que en el futuro debe conducir a la Dirección, de verdad espero que lo veas como un golpe de buena suerte.
Para mi gusto personal, no alcanzo a imaginar una posición más agradable que la de dirigir un lugar tan noble y espléndido; mucho mejor, diría yo, que una cátedra en una gran ciudad. Cuanto más lo pienso, más me alegro. Pero no diré más; excepto que espero que la señora Hooker esté bastante contenta...
Como el Gardeners' Chronicle publicó mi pregunta y se hizo eco de ella, creo que estoy obligado a enviar —lo cual tenía pensado hacer la semana próxima— mi primer informe a Lindley para darle la opción de publicarlo; pero es probable que no lo considere apto para una revista de jardinería.
Cuando mis experimentos hayan terminado (si los resultados parecen dignos de ello) y si el Linnean Journal no se opone a la publicación previa de informes imperfectos y provisionales, estaré ENCANTADO de insertar el informe final allí; pues me ha costado tanto esfuerzo que creo que probablemente el resultado sea digno de un registro más permanente que un periódico; pero considero que estoy obligado a enviárselo primero a Lindley.
Empiezo a creer que la cuestión flotante es más seria que la germinativa; y estoy haciendo todas las indagaciones posibles sobre el asunto, y espero obtener un poco de luz al respecto...