desvanecía por un tiempo, y todo su ser se inundaba de una felicidad extraordinaria, extática y semiterrenal ante la idea de que él y ella aún podían hablar el uno con el otro. … Imagínense, por favor, a un niño que al regresar a casa descubre que su madre se ha convertido en Reina, y se encuentra con ella en la gloria del armiño y la diadema. …
Pero el punto verdaderamente decisivo —que de algún modo sabía que tenía que llegar—, el momento en el que estas notas discordantes debían convertirse en un acorde, estaba fijado para el próximo domingo por la noche. Hasta ahora había tenido pruebas de su presencia, había recibido mensajes inteligibles, aunque fragmentarios y medio balbuceados a través del misterioso velo, por un instante o dos había contemplado su rostro; pero el punto real, esperaba, llegaría en dos días. Las sesiones públicas no le habían impresionado. Había estado en tres o cuatro de estas en cierta calle apartada de Baker Street, y se había sentido atónito y decepcionado. El tipo de gente que había conocido allí —burgueses sentimentales con menos capacidad para cribar pruebas que un niño promedio, con una credulidad que rozaba lo sobrenatural—, la médium, una mujer robusta que ponía lo ojos en blanco y tenía los dedos húmedos y gordos; los cantos de himnos, el harmonio asmático, los asombrosos mensajes oraculares pseudomísticos que no revelaban nada que un tonto beato no pudiera inventar —de hecho, todo el asunto, desde la falsa pantalla de lámpara de vidrio tintado hasta las panderetas fantasmas en lo alto, la puerilidad de los trucos jugados a los consultantes y todo lo demás—, esto parecía tan poco relacionado con lo que había experimentado con el señor Vincent como una danza de derviches con una misa mayor. Había reflexionado con un horror casi ridículo sobre la impresión que le causaría a Maggie y los comentarios que suscitaría.
Pero este otro compromiso era asunto muy distinto.
Iban a intentar un nuevo avance. Se le había explicado, en efecto, que dichos intentos eran meramente tentativos y experimentales; era