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nydus/The NecromancersPublic
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I

Maggie vio un rostro bastante bonito y pasado de moda, de forma triangular, con unos labios pequeños y rojos, que la miraba mientras ella saludaba.

—¡Ah, qué perfecto es todo esto! —prosiguió la invitada al poco rato, mirando a su alrededor—, ¡cuánto sugiere, qué lleno de significado está!

Al poco rato arrojó su capa hacia atrás, y Maggie observó que estaba ocupada con varios pequeños emblemas muy hermosos —un escarabajo, una serpiente mordiéndose la cola, y cosas por el estilo—, todos exquisitamente elaborados y suspendidos de una esbelta cadena de algún material semejante al esmalte verde.

Desde luego, era fiel a su estilo. Al caer la plena luz sobre ella, se hizo evidente desdeñaba utilizar ciertos elementos de tocador en el rostro; y un curioso aroma oriental emanaba de su vestido.

Por fortuna, Maggie poseía un sentido del humor muy profundo, y no le sentaba nada mal todo aquello, ni siquiera las sutiles indirectas que soltaban de vez en cuando, una vez terminada la parte convencional de la conversación, en el sentido de que el cristianismo, por supuesto, era cosa del pasado y que una Luz Superior había amanecido.

La señora Stapleton no llegó a decirlo tan claramente, pero venía a ser lo mismo. Incluso antes de que Laurie bajara, quedó claro que la dama no iba a la iglesia, aunque, tal era su amplitud de miras, tampoco le importaba en absoluto hacerlo. Todo era lo mismo, al parecer, en la Unidad Más Profunda.

Nada en concreto era verdad; pero todo resultaba muy sugerente, significativo y simbólico de alguna otra cosa de la que la señora Stapleton y unos pocos amigos poseían la llave.

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