[Tu Mu dice: «Considera en primer lugar la fuerza de su ejército en conjunto; a continuación, toma en cuenta el talento individual y utiliza a cada hombre según sus capacidades. No exige la perfección a quien no tiene talento».]
De ahí su capacidad para elegir a los hombres adecuados y utilizar la energía combinada.
- Cuando utiliza energía combinada, sus combatientes son, por así decirlo, como troncos o piedras rodantes. Pues es la naturaleza de un tronco o una piedra permanecer inmóviles en terreno llano, y moverse cuando están en pendiente; si son cuadrados, detenerse, pero si son redondos, rodar cuesta abajo.
[Ts’au Kung llama a esto «el uso del poder natural o inherente».]
- Por tanto, la energía desplegada por los buenos combatientes es como el impulso de una piedra redonda que rueda por una montaña de miles de pies de altura. Hasta aquí el tema de la energía.
[La lección principal de este capítulo, en opinión de Tu Mu, es la suprema importancia en la guerra de las evoluciones rápidas y las acometidas repentinas. «Así», añade, «se pueden lograr grandes resultados con fuerzas reducidas».]
[1] «Forty-one Years in India», capítulo 46.