recompensas, los hace útiles. Si la fe decae, habrá disrupción; si las recompensas son deficientes, las órdenes no serán respetadas."]
- No te muevas a menos que veas una ventaja; no uses a tus tropas a menos que haya algo que ganar; no luches a menos que la posición sea crítica.
[Sun Tzŭ puede parecer a veces demasiado cauto, pero nunca llega tan lejos en esa dirección como el notable pasaje del Tao Te Ching, cap. 69. «No me atrevo a tomar la iniciativa, sino que prefiero actuar a la defensiva; no me atrevo a avanzar una pulgada, sino que prefiero retroceder un pie».]
- Ningún soberano debe enviar tropas al campo de batalla simplemente para dar satisfacción a su propio mal humor; ningún general debe librar un combate meramente por rabieta.
- Si te conviene, avanza; si no, quédate donde estás.
[Esto se repite desde el cap. XI, § 17. Aquí estoy convencido de que se trata de una interpolación, pues es evidente que el § 20 debería seguir inmediatamente al § 18.]
- La ira puede con el tiempo convertirse en alegría; a la pesadumbre puede sucederle la satisfacción.
- Pero un reino que una vez ha sido destruprimido jamás puede volver a existir;
[El Estado de Wu estaba destinado a ser un melancólico ejemplo de este refrán.]
ni se puede jamás devolver la vida a los muertos.
- Por tanto, el gobernante ilustrado es prudente, y el buen general está lleno de cautela. Este es el modo de mantener un país en paz