acumuladas». El agua puede prestar un servicio útil, pero carece del terrible poder destructivo del fuego. Esta es la razón, concluye Chang Yu, por la cual la primera se despacha en un par de frases, mientras que el ataque por medio del fuego se analiza en detalle. Wu Tzŭ (cap. 4) habla así de los dos elementos: «Si un ejército está acampado en un terreno bajo y pantanoso, del cual el agua no puede escapar y donde las precipitaciones son abundantes, puede quedar sumergido por una inundación. Si un ejército está acampado en tierras de marismas silvestres densamente cubiertas de maleza y zarzas, y azotadas por vendavales frecuentes, puede ser exterminado por el fuego».]
- Desdichada es la suerte de aquel que intenta ganar sus batallas y triunfar en sus ataques sin cultivar el espíritu de empresa; pues el resultado es pérdida de tiempo y estancamiento general.
[Este es uno de los pasajes más desconcertantes de Sun Tzŭ. Ts’ao Kung dice: «Las recompensas por un buen servicio no deben posponerse