Tu Mu ofrece una explicación bastante más obvia: «Si el viento sopla del este, empieza a quemar al este del enemigo y continúa el ataque tú mismo desde ese lado. Si inicias el fuego en el lado este y luego atacas desde el oeste, sufrirás de la misma manera que tu enemigo».]
- Un viento que se levanta de día dura mucho, pero una brisa nocturna amaina pronto.
[Cf. el dicho de Lao Tsé: "Un viento violento no dura el espacio de una mañana". (Tao Te Ching, cap. 23.) Mei Yao-ch’en y Wang Hsi afirman: "Una brisa diurna se apacigua al caer la noche, y una brisa nocturna al amanecer. Esto es lo que ocurre por regla general". El fenómeno observado puede ser bastante exacto, pero no resulta evidente cómo se llega a obtener este significado.]
- En todo ejército deben conocerse los cinco acontecimientos relacionados con el fuego, calcularse los movimientos de los astros y vigilarse los días propicios.
[Tu Mu dice: «Debemos hacer cálculos sobre las trayectorias de las estrellas y vigilar los días en los que se levantará el viento, antes de realizar nuestro ataque con fuego». Chang Yu parece interpretar el texto de manera diferente: «No solo debemos saber cómo atacar a nuestros oponentes con fuego, sino también estar en guardia contra ataques similares por su parte»].
- De ahí que aquellos que usan el fuego como ayuda para el ataque muestren inteligencia; aquellos que usan el agua como ayuda para el ataque ganan un aumento de fuerza.
- Por medio del agua, se puede interceptar a un enemigo, pero no despojarlo de todas sus pertenencias.
[La nota de Ts’ao Kung dice: «Podemos limitarnos a obstruir el camino del enemigo o a dividir su ejército, pero no a barrer todas sus provisiones