CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Professor’s HousePublic
Página 222 de 241
Table of Contents

I. La casa del profesor

una palma? No es que importara. Le habría podido importar a Tom, de no ser porque el azar, en una gran catástrofe, barrió con toda la juventud y todas las palmas, y casi con el

¿Y si Tom hubiera sido más prudente y no se hubiera marchado con su viejo profesor? San Pedro a veces se preguntaba qué habría sido de él, una vez que la trampa del éxito mundano se hubiera cerrado sobre él.

No podía imaginarse a Tom construyendo «Outland», ni convertido en un ciudadano de espíritu cívico en Hamilton. ¿Qué cambio se habría producido en su ojo azul, en su mano fina y alargada con el pulgar flexible hacia atrás, que jamás había manipulado cosas que no fueran símbolos de ideas?

Una mano así, de haber vivido, habría tenido que destinarse a otros usos. Sus colegas científicos, su esposa, la ciudad y el Estado le habrían exigido múltiples obligaciones. Habría tenido que escribir miles de cartas inútiles, maquinar miles de falsas excusas. Habría tenido que «administrar» una gran cantidad de dinero, ser el instrumento de una mujer cada vez más exigente.

Se habías librado de todo aquello. Había creado algo nuevo en el mundo⁠—y los premios, los gestos convencionales carentes de sentido, se los había dejado a otros.

222