“Y yo solo soy aquella a la que otra chica no se lo habría contado. ¿Por qué lo hiciste, Kit?”
“No lo sé. Supongo que incluso entonces debí de haber tenido el presentimiento de que tú eras el verdadero”.
Su cabeza cayó sobre el hombro de él. “Sabes que tú eres el verdadero, ¿verdad?”.
¡Ya te digo!