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nydus/The Professor’s HousePublic
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II

mi suegro, ya debe saberlo, es un nadador formidable. Hemos tenido una suerte singular con nuestro arquitecto: un joven noruego, formado en París. Nos está haciendo una casa solariega noruega, muy en armonía con su entorno, justo lo adecuado para bosques de pinos agrestes y altos

Sir Edgar parecía de lo más dispuesto a hacer esta excursión, y dejó que Marsellus fijara una hora, para gran sorpresa de McGregor, cuya mirada a su esposa dio a entender que abrigaba serias dudas de que aquel barón de bigotes de morsa valiera gran cosa después de todo.

Hecho el compromiso, Louie se volvió hacia la señora St. Peter.

«¿Y no vendrá usted también, querida? No ha salido desde que nos trajeron los maravillosos herrajes de hierro forjado de Chicago. Encontramos exactamente el tipo de bisagra y pestillo adecuados, sir Edgar, y mandamos a copiar todos los demás basándonos en ellos. ¡Nada de pomos de vidrio coloniales para nosotros!».

La

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