arrestaron y fusilaron a bolcheviques mano a mano con oficiales alemanes y británicos. Los mencheviques y s. r. de la Rada de Kubán organizaron el ejército de Denikin. Los mencheviques estonios que participan en su gobierno tuvieron una intervención directa en el último avance de Yudénich contra Petrogrado.
Tales son estas «tendencias» en el movimiento socialista. Kautsky considera que uno puede estar en un estado de guerra abierta y civil con los mencheviques y los eseristas, quienes, con la ayuda de las tropas que ellos mismos han organizado para Yudenich, Kolchak y Denikin, luchan por su «matiz de opiniones» en el socialismo, y al mismo tiempo permitir a esos inocentes «matices de opinión» libertad de prensa en nuestra retaguardia.
Si la disputa con los eseristas y los mencheviques pudiera resolverse mediante la persuasión y el voto —es decir, si no estuvieran a sus espaldas los imperialistas rusos y extranjeros—, no habría guerra civil.