financiero o militar, implica la bancarrota de todos los partidos burgueses responsables de él y significa que la única salida al callejón sin salida es el establecimiento del poder del proletariado.
Y hoy el partido de la postración y la cobardía, el partido de Kautsky, dice a la clase trabajadora:
«La cuestión no es si hoy sois la única fuerza creadora de la historia; si sois capaces de arrojar a un lado a esa banda gobernante de ladrones en la que se han convertido las clases propietarias; la cuestión no es si alguien más puede llevar a cabo esta tarea en vuestro nombre; la cuestión no es si la historia os concede algún aplazamiento (pues el estado actual de sangriento caos amenaza con sepultaros a vosotros mismos, en un futuro cercano, bajo las últimas ruinas del capitalismo). El problema es que los bandidos imperialistas gobernantes logren —ayer o hoy— engañar, violar y estafar a la opinión pública, reuniendo el 51 por ciento de los votos frente a vuestro 49. ¡ perezca el mundo, pero viva la mayoría parlamentaria!».