Codal
nydus/Terrorism and CommunismPublic
Página 234 de 300
Table of Contents

Terrorismo y Comunismo

  • Antes que nada, la burguesía expulsó al campesino de la aldea hacia el camino real a garrotazos, tras haberle robado previamente sus tierras, y cuando este no quería trabajar en la fábrica, le marcaba la frente con hierros hirviendo, lo ahorcaba, lo mandaba a la horca; y, a la larga, le enseñó al vagabundo que había sido expulsado de su aldea a pararse ante el torno de la fábrica. En esta etapa, como vemos, el trabajo “libre” difiere aún muy poco del trabajo forzado, tanto en sus condiciones materiales como en su aspecto

En diferentes épocas, la burguesía combinó los hierros al rojo vivo de la represión en distintas proporciones con métodos de influencia moral y, ante todo, la enseñanza del sacerdote.

Ya en el siglo XVI, reformó la antigua religión del catolicismo, que defendía el orden feudal, y adaptó para sí una nueva religión en la forma de la Reforma, que combinaba el alma libre con el libre comercio y el trabajo libre.

Halló para sí nuevos sacerdotes, que se convirtieron en los dependientes espirituales, en los piadosos saltimbanquis del mostrador de la burguesía. La escuela, la prensa, la plaza pública y el parlamento fueron adaptados por la burguesía para la conformación moral de la clase trabajadora.

Diferentes formas de salarios —salarios por día, a destrato, por contrato y negociación colectiva—, todas ellas son meramente métodos cambiantes en manos de la burguesía para la movilización laboral del proletariado.

A esto se añaden toda clase de formas para fomentar el trabajo y excitar la ambición.

Por fin, la burguesía aprendió a apoderarse incluso de los sindicatos —es decir, de las organizaciones de la propia clase obrera—, y se sirvió de ellos

234