Codal
nydus/Terrorism and CommunismPublic
Página 34 de 300
Table of Contents

Terrorismo y Comunismo

En la época parlamentaria, durante el período de estabilidad de las relaciones sociales, el factor psicológico —sin gran margen de error— era el fundamento sobre el cual se basaban todos los cálculos corrientes. Se consideraba que las elecciones parlamentarias reflejaban la correlación de fuerzas con suficiente exactitud.

La guerra imperialista, que trastornó a toda la sociedad burguesa, demostró la completa inutilidad de los viejos criterios. Estos últimos ignoraban por completo aquellos profundos factores históricos que se habían ido acumulando gradualmente en el período precedente y que ahora, de golpe, han aflorado a la superficie y han comenzado a determinar el curso de la historia.

Los adoradores políticos de la rutina, incapaces de contemplar el proceso histórico en su complejidad, en sus choques internos y contradicciones, se imaginaban que la historia iba preparando el camino para el orden socialista simultánea y sistemáticamente en todas partes, de modo que la concentración de la producción y el desarrollo de una moral comunista en el productor y en el consumidor maduraban a la par que el arado eléctrico y una mayoría parlamentaria.

De ahí la actitud puramente mecánica ante el parlamentarismo, que, a los ojos de la mayoría de los estadistas de la Segunda Internacional, indicaba el grado en que la sociedad estaba preparada para el socialismo con tanta precisión como el manómetro indica la presión del vapor.

Sin embargo, no hay nada más insensato que esta representación mecanizada del desarrollo de las relaciones sociales.

Si, partiendo de las bases productivas de la sociedad, ascendemos por los peldaños de la superestructura —las clases, el Estado, las leyes, los

34