- Primero, desde el punto de vista político o socialista —y aquí depende enteramente de la cuestión de qué clase esté en el poder—; y * segundo, desde el punto de vista de la organización, como un sistema de distribución estricta de deberes, relaciones mutuas exactas, responsabilidad indiscutible e insistencia rigurosa en
El ejército burgués es el aparato de salvaje opresión y represión de los trabajadores; el ejército socialista es un arma para la liberación y defensa de los trabajadores.
Pero la subordinación incondicional de las partes al todo es una característica común a todo ejército. Un régimen interno severo es inseparable de la organización militar.
En la guerra, toda dejadez, toda falta de rigor y hasta un simple error acarrean con frecuencia los más graves sacrificios.
De ahí el afán de la organización militar por llevar la claridad, la definición, la exactitud de relaciones y responsabilidades al más alto grado de desarrollo.
Las cualidades «militares» en este sentido se valoran en todos los ámbitos.
Fue en este sentido que dije que toda clase prefiere tener a su servicio a aquellos de sus miembros que, en igualdad de condiciones, han pasado por la escuela militar. El campesino alemán, por ejemplo, que ha salido de los cuarteles con el grado de suboficial, era para la monarquía alemana, y sigue siendo para la República de Ebert, mucho más querido y valioso que el mismo campesino que no ha pasado por la instrucción militar.