León Trotsky
Si, en el primer periodo de la revolución soviética, la ira principal del mundo burgués se dirigió contra nuestra barbarie y nuestra sed de sangre, más tarde, cuando ese argumento, por el uso frecuente, se hubo embotado y perdió su fuerza, se nos hizo responsables principalmente de la desorganización económica del país.
En armonía con su misión actual, Kautsky traduce metódicamente al lenguaje del pseudomarxismo todas las acusaciones burguesas contra el Gobierno soviético por destruir la vida industrial de Rusia.
- Los bolcheviques comenzaron la socialización sin un plan.
- Socializaron lo que no estaba listo para la socialización.
- La clase obrera rusa, en conjunto, aún no está preparada para la administración de la industria; y así sucesivamente, y así sucesivamente.
Repitiendo y combinando estas acusaciones, Kautsky, con obtusa terquedad, oculta la causa real de nuestra desorganización económica: la carnicería imperialista, la guerra civil y el bloqueo.
La Rusia soviética, desde los primeros meses de su existencia, se vio privada de carbón, petróleo, metal y algodón. Primero los imperialismos austro-alemán y luego el de la Entente, con la asistencia de los Guardias Blancos rusos, arrancaron a la Rusia soviética la región carbonífera y metalúrgica del Donetz, los distritos petroleros del Cáucaso, Turkestán con su algodón, los Urales con sus más ricos yacimientos de metales, y Siberia con su pan y su carne. El área del Donetz solía abastecer a nuestra industria con el 94 por ciento de su carbón y el 74 por ciento de su