CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Green MummyPublic
Página 211 de 366
Table of Contents

CAPÍTULO XVI. EL MANUSCRITO DE NUEVO

—Así es, solo que fue más entrada la noche cuando la mujer pasó a dar mandanga por la ventana. No me queda más remedio que admitir —añadió el capitán generosamente— que nadie que yo recuerde vio a su señoría holgazaneando por el hotel después anochecer. ¿Pero y qué? Pudo haber trazado sus planes y dispuesto que el cadáver fuera hallado más tarde, en esa maldita caja de embalaje.

“¿Es esta toda tu evidencia?”

—Supongo que es suficiente.

“Como para no conseguir una orden judicial”.

—Vaya, en los Estados Unidos habrían electrocutado a un hombre con la mitad de las pruebas.

—Eso me temo —replicó el hombrecillo con desprecio—, pero nos encontramos en una tierra donde impera la justicia más pura. Todas sus pruebas son circunstanciales. No demuestran nada.

El capitán estaba bastante irritado.

“Calculo que demuestra que sir Frank quería la momia, pues si no, ¿a qué iba a subir a bordo de mi barco para ver a su maldito ayudante? Las palabras que usó demostraron que estaba advirtiéndole a Bolton cómo se lo iba a cargar. Y luego habló a través de la ventana, y estuvo en la taberna, que no es precisamente un sitio para que se resguarde un aristócrata de alcurnia. Supongo que es el hombre que busca la policía.

Y lo que es más —añadió Hervey, entusiasmándose con su relato—, tenía un yate de lujo fondeado cerca de ese maldito hotel, y bien que pudo embarcar el cadáver después de pasarlo por la ventana. Cuando se cansó de él y saqueó las esmeraldas, lo llevó en bote, más abajo del Fuerte, hasta el jardín de la señora Jasher y lo dejó allí para echarle polvo en los ojos a la policía. Para mí está más claro que el agua. Registren la pocilga de su lordships y encontrarán las esmeraldas”.

211