CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/A Princess of MarsPublic
Página 153 de 267
Table of Contents

XVI. Planeamos la huida

íbamos a necesitar, me deslicé silenciosamente hacia la parte trasera de la planta baja y entré al patio, donde nuestros animales se movían inquietos, según era su costumbre, antes de calmarse para pasar la noche.

En las sombras de los edificios y bajo el resplandor de las lunas marcianas se movía la gran manada de thoats y zitidars; los segundos emitían sus roncos gruñidos y los primeros lanzaban de vez en cuando el chillido agudo que denota el estado de furia casi permanente en el que estas criaturas pasaban su existencia.

Ahora estaban más tranquilos debido a la ausencia de hombres, pero al olfatearme se volvieron más inquietos y su horrible estruendo aumentó.

Era un asunto arriesgado, esto de adentrarse en un corral de thoats a solas y de noche; primero, porque su creciente griterío podía advertir a los guerreros cercanos de que algo iba mal, y también porque, por el más mínimo motivo o sin motivo alguno, algún gran thoat macho podría decidir lanzarse a la carga contra mí.

153