Con Dejah Thoris
As we reached the open the two female guards who had been detailed to watch over Dejah Thoris hurried up and made as though to assume custody of her once more.
The poor child shrank against me and I felt her two little hands fold tightly over my arm. Waving the women away, I informed them that Sola would attend the captive hereafter, and I further warned Sarkoja that any more of her cruel attentions bestowed upon Dejah Thoris would result in Sarkoja’s sudden and painful demise.
Mi amenaza fue desafortunada y resultó en más daño que bien para Dejah Thoris, pues, como supe más tarde, en Marte los hombres no matan a mujeres, ni las mujeres a hombres. Así que Sarkoja simplemente nos dirigió una fea mirada y se marchó para planear diabluras en nuestra contra.
Pronto encontré a Sola y le expliqué que deseaba que ella custodiara a Dejah Thoris como me había custodiado a mí; que quería que buscara otros aposentos donde no fueran molestadas por Sarkoja, y finalmente le comuniqué que yo mismo instalaría mis reales entre los hombres.
Sola miró de reojo los aparejos que llevaba en la mano y colgados del hombro.
“Ahora eres un gran jefe, John Carter —dijo ella—, y debo obedecer tus órdenes, aunque en realidad me alegra hacerlo bajo cualquier circunstancia. El hombre cuyo metal llevas era joven, pero era un gran guerrero y, gracias a sus ascensos y muertes en combate, se había ganado