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nydus/A Princess of MarsPublic
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XX. En la fábrica de la atmósfera

Sin emitir sonido yacíamos allí, la bestia esforzándose al máximo por alcanzarme con aquellos horribles colmillos, y yo esforzándome por mantener mi presa y arrancarle la vida mientras la apartaba de mi garganta.

Lentamente mis brazos cedieron ante la desigualdad de la lucha, y pulgada a pulgada los ojos ardientes y los colmillos brillantes de mi antagonista se fueron arrastrando hacia mí, hasta que, al rozar otra vez su cara peluda con la mía, comprendí que todo había terminado.

Y entonces una masa viviente de destrucción saltó desde la oscuridad circundante de lleno sobre la criatura que me tenía inmovilizado en el suelo. Ambos rodaron gruñendo sobre el musgo, desgarrándose y destrozándose de un modo espantoso, pero pronto acabó y mi salvador se quedó con la cabeza gacha sobre la garganta de la cosa muerta que me habría matado.

La luna más cercana, que se precipitó de repente sobre el horizonte e iluminó el escenario barsoomiano, me mostró que mi salvador era Woola, mas de dónde había venido, o cómo me había encontrado, no lograba saberlo.

Huelga decir que me alegré de su compañía, pero mi placer al verle se vio mitigado por la ansiedad ante el motivo de su abandono de Dejah Thoris. Solo su muerte, sentí la seguridad, podía explicar su ausencia junto a ella, tan fiel sabía que era a mis órdenes.

A la luz de las lunas, ahora brillantes, vi que no era más que una sombra de lo que había sido, y al apartarse de mi caricia y comenzar a devorar con avidez el cadáver a mis pies, comprendí que el pobre animal estaba más que medio muerto de hambre. Yo mismo no me encontraba en mejor situación, pero no lograba obligarme a comer la carne cruda y no tenía medios para encender un

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