haber sido construido sobre la superficie del suelo, había sido excavado bajo tierra. Se había llenado parcialmente de escombros, por lo que era difícil decir cuán grande había sido originalmente. En su estado actual albergaba a los veinte mil guerreros warhoons de las hordas reunidas.
La arena era inmensa pero sumamente desigual y descuidada. A su alrededor, los warhoones habían amontonado sillares de piedra procedentes de algunos de los edificios en ruinas de la antigua ciudad para evitar que los animales y los cautivos escaparan hacia el público, y en cada extremo se habían construido jaulas para retenerlos hasta que llegara su turno de encontrar una muerte horrible en la arena.
Kantos Kan y yo estábamos confinados juntos en una de las jaulas. En las otras había calots salvajes, thoats, zitidars furiosos, guerreros verdes y mujeres de otras hordas, y muchas extrañas y feroces bestias salvajes de Barsoom que yo nunca antes había visto. El estrépito de sus