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V. El hechizo de la mesa manchada de tinta

irreductibles, antagonismos insolubles de pensamiento y experiencia que fluían sobre la superficie de una corriente donde ambos eran uno; ver, a través de la masa informe, el milagro cercano de la forma y el sentido.

El vasto entretenimiento de esta primera y alocada carrera cuesta abajo por la página dejó un estímulo con el que afrontar la oscura longitud del segundo viaje, sus aislados y únicos esfuerzos de concentración, la recurrente convicción de la insuperabilidad de las barreras, la creciente lista de intentos descartados, los intervalos de horas de interrupción, atormentados por problemas que se disolvían en la insensatez y surgían más densamente obstructivos que nunca, la repentina y casi irónicamente alegre llegada simultánea de varias soluciones pasables; la tentación de usarlas, ahuyentada por la desdicha que acompañaba al experimento de colocarlas siquiera en la imaginación sobre la página, y por fin el chasquido de la renuncia, la inmersión en el olvido de todo excepto del objeto de contemplación, tal vez mal sostenido y fructífero únicamente en una furia de irritado agotamiento, que posponía un mayor esfuerzo, o bien, a través del entretenido curso de un repentino e irrelevante juego de luces, convertido en una serie ramificada de escapadas mentales que conducían, al emerger, a los garabatos apresurados, en páginas frescas, de afirmaciones que al ser leídas más tarde, olvidadas las pistas y los nexos, resultaban ininteligibles;

pero conduciendo siempre, ya sea directamente en un rápido movimiento de captura, o solo al cabo de prolongadas inmersiones, al regreso, con el fragmento brillante cuyo seguro emplazamiento dentro del texto hacía que las páginas, reunidas en una energía que fluía hacia adelante de manera transformadora a través del intervalo, hacia la siguiente oportunidad de ataque, chisporrotearan eléctricas entre sus manos.

El sereno tercer pasaje, el original desterrado en la reconfortante certeza de que todo él estaba representado, la libertad de manipularlo

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