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I

Perhaps it was matronhood; and Mary hid all these things in her heart. No; aunts often had it, even more than matrons; Mrs. Bailey was so splendidly controlled that she was an aunt as well as a mother to the children.

Contemplaba la cabecita bruscamente asolada, erguida y sonriente sobre las olas de lo que la gente llamaba «desdichas» debido a su consciente y autoconfesa fuerza de voluntad; sí, y a su inconsciente equidad y generosidad —reflexionaba Miriam— y a un inamovible sentido de la justicia. Todos aquellos años de privaciones y artimañas no habían corrompido a la señora Bailey; debería ser jueza, y no la criada para todo del señor Gunner.⁠ ⁠… La justicia es mujer; con los ojos vendados; que ve desde dentro y no se deja llevar pelas apariencias; los hombres inventan sistemas éticos, pero no pueden sopesar la personalidad; carecen de individualidad, solo tienen conformidad o no conformidad con sistemas abstractos; sin embargo, era imposible reconocer el poder de una mujer, de cualquier mujer que hubiera conocido, sin volverse su esclava; o relacionarse con una, excepto en tiempos difíciles; pero en su deliberada incursión en aquella salita era libre; toda su vida yacía muy lejos, bañana en libertad; extendiéndose más y más, ilimitada; cada espacio y cada parte, una copa llena sobre la que ninguna mano podía posarse⁠ ⁠… aquel hombrecillo era tan solo una curiosa voz extranjera, que pronto despertaría su impaciencia⁠ ⁠… y justo ahora le había parecido tan cercano.⁠ ⁠…

¿Lo miraba con los ojos de la señora Bailey? La señora Bailey diría: «Ah, sí, creo que es un hombrecito muy simpático». Más allá de su distinción como huésped adinerado, a los ojos de ella no habría nada que lo distinguiera; ella respetaría su erudición, pero considerándola como una cualidad propia de ciertos hombres; y sin saber que era en parte producto del azar.

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