CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/The Seven Dials MysteryPublic
Página 274 de 336
Table of Contents

XXVII. Aventura nocturna

claridad. A menos de cuatro pies de distancia estaba de pie Rupert Bateman.

—Santo cielo, Pongo —exclamó Jimmy—, sí que me has dado un buen susto. Andando a hurtadillas así en la oscuridad.

—Oí un ruido —explicó el señor Bateman con severidad—. Creí que habían entrado ladrones y bajé a ver.

Jimmy miró pensativamente los pies de suela de goma del señor Bateman.

—Piensas en todo, Pongo —dijo efusivamente—. Hasta en un arma mortal.

Su mirada se detuvo en el bulto del bolsillo del otro.

“Más vale ir armado. Nunca se sabe a quién uno puede encontrarse”.

—Me alegro de que no hayas disparado —dijo Jimmy—. Ya estoy un poco cansado de que me disparen.

—Bien podría haberlo hecho —dijo el señor Bateman.

—Iría en contra de la ley si lo hicieras —dijo Jimmy—. Tienes que estar bien seguro de que el desgraciado está entrando a robar, ya sabes, antes de dispararle. No debes sacar conclusiones precipitadas. Si no, tendrías que explicar por qué le disparaste a un invitado con un encargo perfectamente inocente como el mío.

—A propósito, ¿a qué has bajado?

—Tenía hambre —dijo Jimmy—. Me apetecía bastante una galleta seca.

—Hay unas galletas en una lata junto a tu cama —dijo Rupert Bateman.

Miraba fijamente a Jimmy a través de sus gafas de pasta.

274