—No hay más remedio —dijo Jimmy—. Tendré que comerme todas esas malditas cosas. Diez contra uno a que Pongo anda rondando por aquí mañana por la mañana.
Con un suspiro, se sentó a comer unas galletas para las que no tenía apetito alguno.
—No hay más remedio —dijo Jimmy—. Tendré que comerme todas esas malditas cosas. Diez contra uno a que Pongo anda rondando por aquí mañana por la mañana.
Con un suspiro, se sentó a comer unas galletas para las que no tenía apetito alguno.