había mandado a buscar el Hispano.
El viaje a Londres transcurrió sin incidentes, salvo aquellos que proporcionaba habitualmente la forma de conducir de Bundle. Dejaron el automóvil en un garaje y se dirigieron directamente al Seven Dials Club.
Les abrió la puerta Alfred. Bundle se abrió paso junto a él sin ceremonia y Loraine la siguió.
—Cierra la puerta, Alfred —dijo Bundle—. Verás, he venido aquí expresamente para hacerte un favor. La policía va tras de ti.
“¡Oh, mi señora!”
Alfred se puso blanco como la tiza.
—He venido a advertirle porque usted me hizo un gran favor la otra noche —continuó Bundle con rapidez—. > Pesa una orden de arresto sobre el señor Mosgorovsky, y lo mejor que puede hacer es largarse de aquí tan rápido