rest, the result is no longer a sum of small differences, but a single difference; in this case there is no longer a general will, and the opinion which prevails is purely particular.
Es, por tanto, indispensable, para que la voluntad general pueda manifestarse, que no haya ninguna sociedad parcial en el Estado y que cada ciudadano opine únicamente según su propio criterio: lo cual era el sistema sublime y único establecido por el gran Licurgo.
Pero si existen sociedades parciales, es preciso multiplicar su número y prevenir la desigualdad entre ellas, como lo hicieron Solón, Numa y Servio.
Estas precauciones son las únicas adecuadas para que la voluntad general esté siempre ilustrada y para que el pueblo no se equivoque jamás.