vanagloriáis de esta preferencia; encuentro en ella más cobardía que humanidad.
No quiero decir con todo esto que sea necesario tener esclavos, ni que el derecho de la esclavitud sea legítimo: solo estoy dando las razones por las cuales los pueblos modernos, creyéndose libres, tienen representantes, mientras que los pueblos antiguos no los tenían.
Sea como fuere, en el momento en que un pueblo se permite ser representado, deja de ser libre: deja de existir.
Bien considerado, no veo que sea posible en adelante que el Soberano conserve entre nosotros el ejercicio de sus derechos, a menos que la ciudad sea muy pequeña.
¿Pero si es muy pequeña, será conquistada? No. Mostraré más adelante cómo la fuerza exterior de un gran pueblo puede combinarse con la política conveniente y el buen orden de un Estado pequeño.