Democracia
Aquel que hace la ley sabe mejor que nadie cómo debe ser ejecutada e interpretada. Parece, pues, imposible tener una mejor constitución que aquella en la que el poder ejecutivo y el legislativo están unidos; pero este mismo hecho hace que el gobierno sea en ciertos aspectos inadecuado, porque las cosas que deben distinguirse se confunden, y el príncipe y el soberano, al ser la misma persona, no forman, por decirlo así, más que un gobierno sin gobierno.
No es bueno que el que hace las leyes las ejecute, ni que el cuerpo del pueblo aparte su atención de una perspectiva general para dedicarla a objetos particulares.
Nada es más peligroso que la influencia de los intereses privados en los asuntos públicos, y el abuso de las leyes por parte del gobierno es un mal menor que la corrupción del legislador, la cual es la secuela inevitable de un punto de vista particular.
En tal caso, al alterarse la sustancia del Estado, toda reforma se vuelve imposible.
- Un pueblo que nunca abusara de los poderes gubernamentales nunca abusaría de la independencia;
- un pueblo que siempre gobernara bien no necesitaría ser gobernado.
Si tomamos el término en sentido estricto, jamás ha existido una verdadera democracia, y jamás existirá. Es contrario al orden natural que la mayoría gobierne y la minoría sea gobernada. Es inimaginable que el pueblo permanezca incesantemente